EL 16 de enero de 1979, la revolución islámica derrocó al Sha de Persia, Mohammed Reza Pahleví, quien inició con su familia un exilio que le llevó a Marruecos, Bahamas, México, Panamá, Estados Unidos y, finalmente, Egipto, donde falleció, víctima de un cáncer, el 27 de julio de 1980. Como recordó recientemente Miguel Alemán Velasco, en un artículo para «El Universal», Reza Pahleví junto a su esposa, Farah Diba, familiares y asistentes «llegaron a México a solicitud del gobierno norteamericano y otras personalidades (…)». Se instaló inicialmente en Cuernavaca, y, posteriormente, en Acapulco. Como relató «El País» en aquellos lejanos días (hace ya 42 años), el Sha de Irán vivió en la ciudad de la «eterna primavera», mientras «medio centenar de trabajadores, en jornadas diarias de 12 horas, acondicionan la…