La condesa de Borromeo, madre de dos pequeños, Stefano y Francesco, presumió de escultural silueta, bajo el sol de Porto Rotondo EN la recta final del verano de un año atípico, Pierre Casiraghi, el hijo pequeño de Carolina de Mónaco, ha decidido regresar al país natal de su mujer, Beatrice Borromeo, para pasar junto a ella y sus dos pequeños: Stefano, de tres años, y Francesco, de dos, un tiempo fenomenal.
Los «royals» han tocado base en Porto Rotondo, un lugar de ensueño al noreste de Cerdeña, Italia (ubicado a 820 kilómetros de San Candido, lugar de nacimiento de Beatrice). Ahí han disfrutado de aguas cristalinas, juegos en la arena, y hasta tiempo de bronceado. Inclusive, hicieron un espacio para enseñarles a sus hijos los principios básicos del esnórquel, y…
