Lentejuelas y tonos metalizados fueron la tendencia de las fiestas que se alargaron hasta el amanecer TRAS la emoción de los premios, había mucho que celebrar y, junto al Baile del Gobernador, hay dos fiestas que se prolongan hasta la madrugada: una, la organizada, con fines benéficos, por Elton John (con su nuevo Oscar, 25 años después de «El rey león»), y otra, la de «Vanity Fair». Precisamente, a esta última, llegó como una auténtica estatuilla dorada Eiza González. Estaba impresionante con su diseño dorado, firmado por Galvan London. Minimalista, de satén, con cuello «halter» que dejaba al descubierto la simetría de los hombros de la actriz. Sencillamente, de Oscar. También estuvo, compartiendo música, la heroína de la pasada edición de los Oscar, Yalitza Aparicio, con un entallado y colorido…
