«Conocí a Victoria tras un largo viaje en el que un amigo y yo volamos en un pequeño avión desde Miami a París a través de toda la costa este de Estados Unidos, pasando por Canadá, Groenlandia, Islandia, Noruega, Suecia…» Cuando Hubert adquirió este lugar, en 1988, evitó que en lo que era una antigua plantación de casi mil cocoteros, bordeada por una fabulosa playa de arena blanca, se levantasen 250 departamentos AVENTURERO, visionario, incansable viajero en busca del oasis perdido, defensor de las causas que afectan a la deforestación de lugares donde siguen habitando tribus indígenas, apasionado de la Naturaleza, amante del mar... Estas pueden ser algunas de las cartas credenciales de Hubert Baudoin, protagonista de una vida de película, que nos ha recibido, junto a su mujer, Victoria,…