«Así los quiso siempre, apoyados en ella, para llevarlos de la mano por la vida y llenarlos del amor que solo ella supo darles», el conmovedor mensaje de un padre a sus hijos CHRISTIAN Bach era una dama. Profesional hasta la médula, fanática del detalle, amiga de sus amigos, cuidadosa y respetuosa; pero, sobre todo, la mujer que tenía mil ojos para cuidar, desde el respeto, a su esposo, Humberto Zurita, y a sus hijos, Sebastián y Emiliano. Sus ojos se llenaban de orgullo, su voz cantaba, cuando se trataba de hablar de los logros de «sus hombres». No quitó el dedo del renglón y consiguió que siguieran su vocación (la actuación), pero sin olvidarse de sus estudios: Emiliano, el menor de sus hijos, se graduó como Arquitecto en junio…