La alberca, el Pacífico, la amistad, la hija de Susana desgranando preguntas, dos amigas respondiendo cuestiones profundas, otras triviales. Verónica Castro confesó que le tiene miedo no solo a la vejez, como Susana, sino a la vejez que está unida a la enfermedad. También reveló que, con los años, se aprende que la belleza interior es la que hay que cultivar, porque la otra «se pasa rápido». No, desde luego, en su caso, quien, a tenor de estas fotos, sale bien librada de la batalla de la edad. En cuanto a qué no cambiaría por nada en el mundo, ahí Verónica no dudó ni un instante: a su madre, Socorro, su pilar e inspiración. También hablaron de matrimonio («cuesta mucha plata», reveló Verónica, entre risas) y de la felicidad. Verónica…