CUANDO falleció la siempre recordada duquesa de Alba (el 20 de noviembre de 2014), su hijo mayor, Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, heredó el título (XIX duque de Alba). De inmediato, sus hijos, Fernando y Carlos, asumieron responsabilidades en la Casa de Alba. Fernando, el primogénito, será el XX duque de Alba; y Carlos, de veintiséis años, es conde de Osorno. Estos días, Carlos, por primera vez, acudió a un acto público en representación de su padre y, por tanto, de la Casa de Alba —con una apasionante historia que se remonta al siglo XIV—. «Siempre que tenga que hacer algo así, yo, feliz», declaró el hijo menor del duque de Alba. El joven presidió la presentación de la ruta turística por cuatro de las casas-palacios más emblemáticas…
