DESPUÉS de recorrer Estados Unidos, de Los Ángeles a Nueva York, hace un par de semanas para presentar la película animada que produjo y a la que prestó voz, «El profeta», Salma Hayek reconoció que estaba agotada y que bien merecía unas vacaciones. Y el momento llegó con destino en Hawái, hasta donde se ha desplazado con su hija, Valentina Paloma, de siete años, y su esposo, François-Henri Pinault. Junto a la también productora se encontraba otro rostro conocido: Pierce Brosnan, junto a su esposa, Keely Shaye Smith, y su hijo, Paris, de catorce años.
La veracruzana, que el próximo septiembre cumplirá 49 años, lució su famosa figura en un bikini negro; eso sí, cubriéndose la cara del sol con un sombrero y lentes oscuros. El «ex James Bond», de…