DESDE que colgó sus tenis de futbol, David Beckham ha dedicado cada segundo de su tiempo libre a sus cuatro hijos, con quienes comparte muchas aficiones y, sobre todo, momentos de diversión. Todo un padrazo, se desvive por ellos, y cuando Victoria está trabajando, es él quien se encarga de cuidarlos, como en esta ocasión, en la playa en Malibú, Los Ángeles. Un par de toques al balón con Brooklyn, Romeo y Cruz; surfear algunas olas y disfrutar de un paseo y un baño con su ojito derecho, Harper, la pequeña de la casa, que ya tiene seis años, son su plan perfecto en familia. A sus cuarenta y dos años, Beckham, que ha sido uno de los mejores futbolistas del mundo, sigue manteniéndose en plena forma y, sobre todo,…
