Su hija, Françoise, se hará cargo junto a sus dos hijos, Nicolas y Jean-Victor, de la fortuna de la nonagenaria, valorada en más de 40,000 millones de dólares SOY hija de mi padre y sé valerme por mí misma», aseguraba Liliane Bettencourt con firmeza y seguridad a ¡HOLA! en 2010. Hoy se va. Adiós a una grande, a una mujer con gran riqueza económica, pero, sobre todo, con un inmenso corazón. Quienes la conocieron la describen como una dama de carácter, discreta y refinada, con una «honestidad brutal». Liliane Bettencourt, la heredera de L’Oréal, falleció en la madrugada del 20 de septiembre, «apaciblemente» en su «petit» hotel de Neuilly-sur-Seine, en las afueras de París. El próximo 21 de octubre hubiera cumplido 95 años de vida, de los cuales 66…
