LA hija del difunto Michael Jackson ya no es una niña y, a sus dieciocho años, se ha convertido en un referente de estilo —eso sí, de su propio estilo—. Junto a su novio, el baterista de veintiséis años, Michael Snoddy, son la viva imagen de la estética «grunge», que reinó a mediados de los noventa, en versión 2016. Ella, con el cabello rubio platino, camisa de leñador entreabierta que deja caer por un hombro, «skinnies» rotos y sombrero «slouchy beanie». Él, con un llamativo «mohawk» rosa fucsia, camiseta «vintage» de los Rolling Stones, lentes de aviador y Converse. De hija del «Rey del Pop» a embajadora del estilo que hizo famoso Nirvana y su líder, el difunto Kurt Cobain, sin lugar a dudas la música, de una forma u…
