“A veces escribo, a veces canto”
Atardece la calidez del verano, la rutina va tomando sitio a la vez que abrigamos el cuerpo. Más real, más monótona, más sencilla. Bienvenido seas otoño. En temporadas así, los que carecemos de gris, que somos blanco o negro, verano o invierno, apreciamos el entretiempo porque, quizás ahí, por un instante, logramos acariciar el término medio o los matices. Y es en este momento templado, que siento que puedo escribir sobre emociones o eso que nos diferencia como humanos de otros seres vivos que andan por este bonito y raro planeta azul.
Ella, pura energía que ni se crea ni se destruye, solo se transforma, y se siente, vaya si se siente. Y, qué miedo nos da a veces, dentro de esta cárcel del…
