Pocos platos escapan a su influjo. Como ingrediente principal, dentro de una salsa o como guarnición, la cebolla consigue aportar un plus de sabor allí donde se utiliza. Esta hortaliza es muy habitual para elaborar toda clase de recetas y da mucho juego porque existen numerosas variedades como la blanca, la morada, la chalota o la cebolleta, cada una con sus propios colores, matices y sabores.
Ingrediente habitual en la gastronomía mediterránea, la cebolla se puede consumir cruda, frita, pochada, al horno, a la brasa, encurtida o escabechada. Además combina a la perfección con carnes y pescados. Y, por si fuera poco, su valor nutricional y bajas calorías, la convierten en un alimento apto para todas las dietas.
La cebolla es una hortaliza que se puede consumir en crudo, frita,…
