Se define como un simple aficionado a la cocina, pero en realidad Álvaro Rodríguez-Cano es un auténtico gourmet y gran parrillero que ha recorrido el mundo probando los platos más exquisitos, sobre todo de caza.
Por sus venas corre sangre armenia y emprendedora, aspecto que le llevó a abandonar su trabajo en el mundo financiero para montar el restaurante Tristana, que se mantuvo abierto en Madrid de 1986 hasta 1999. Luego, gracias al empeño de su amigo y socio Álvaro Sainz de Vicuña, pusieron en funcionamiento hace ya casi una década el restaurante Beker6 (Hermanos Bécquer, 6. Madrid), en el que los miembros de la familia Rodríguez-Cano reciben a sus clientes/amigos. Laura y Aída, las hijas, llevan la sala, pero es su mujer, Isabel González Tornos, quien está a los…
