Con un expreso cargado, en mano, Horacio nos abre las puertas de su universo: recuerdos, figuras de acción, héroes felinos, y una pasión por contar historias que hoy lo lleva a encarnar a «Batman Azteca», el papel de su vida.
—Horacio, ¿lo tuyo siempre fueron los sets de grabación?
—De chavito quería ser dibujante de comics y aunque no lo hacía mal, tampoco era tan talentoso, por eso me volví actor, porque quería seguir contando historias y siempre estuve muy metido en la ciencia ficción y la fantasía.
—Has interpretado distintos papeles en tu carrera, pero, ¿qué significa actuar?
—En inglés, te refieres a actuar como: «to play», y eso me remite a la infancia. Cuando eras niño y jugabas a algo, realmente lo creías y entrabas al universo del…
