Hace ya casi diez años desde que se lanzó BioShock Infinite y casi nueve desde que Irrational Games echó el cierre. En todo este tiempo, apenas había habido noticias del padre de la saga de 2K, más allá de que, en 2017, había fundado un nuevo estudio, Ghost Story Games, del que nunca acababa de anunciarse su primer proyecto… hasta este mes.
El nuevo juego del apóstol Ken Levine, aún sin fecha, se llamará Judas y, lejos de traicionar su legado, será un evidente sucesor espiritual de BioShock, con la particularidad de que, aunque será autopublicado, el estudio tiene lazos con Take-Two (dueña de 2K y de la marca BioShock, de la que hay en desarrollo una nueva entrega, casualmente). Así pues, será un shooter narrativo para un solo jugador…