FIFA, Call of Duty, NBA 2K, Pokémon, Assassin's Creed... Un año tras otro, y salvo rarísima (pero RARÍSIMA) excepción, si nos paramos a contemplar los juegos que más impacto tienen en nuestra industria (es decir, los que más venden), son siempre los mismos. Una prueba irrefutable que demuestra que, desde hace ya algunos años, nuestra industria se encuentra bastante estancada, al menos en todo lo relacionado con la creatividad. Una situación bastante triste que es "combatida", en gran medida, por los estudios de desarrollo indies.
Una apuesta por la creatividad
El principal valor que poseen los estudios independientes es, precisamente, su extraordinaria capacidad para innovar, asumir riesgos e idear nuevas fórmulas de juego... e incluso dar vida a nuevas clases de títulos. Una labor que, por muchos motivos (de carácter…