Reeditar juegos lanzados con anterioridad no es una práctica nueva, ni mucho menos, pero, desde luego, nunca había sido tan habitual como en la actual generación. Cuando abandonamos la era de los cartuchos y entramos en la de los discos, la mayoría de las compañías apostaron por la retrocompatibilidad para sus consolas de sobremesa, por lo que no hacía falta relanzar títulos. Durante la primera década del milenio, vimos cómo el modelo inicial de PS3 aceptaba juegos de PS2, que, a su vez, leía los de PSOne. Lo mismo pasaba con Xbox 360 respecto a la Xbox primigenia, y otro tanto de lo mismo con Wii U respecto a Wii, una máquina que, a su vez, aun usando discos estándar, se tragaba los Mini DVD de GameCube. Sin embargo, el…