Hubo un tiempo en que viajar era un suplicio. En la Edad Media, el tripalium fue un objeto de tortura, una especie de cepo formado por tres maderos cruzados a los que se ataban los reos para ser azotados. El francés adoptó este mismo término latino, tripalium, para conformar el vocablo travail (trabajo). Y esta última palabra fue, a su vez, el germen de un término inglés por todos conocido: travel (viajar). Es decir, uno de los fundamentos en los que se sustenta el ocio de las sociedades avanzadas tiene su raigambre en un tormento medieval. Y es que, durante siglos, el viaje, tradicionalmente asociado a las peregrinaciones, suponía largos meses de incertidumbres, inseguridad, enfermedades y, en algunos casos, la muerte. La mejora de la medicina y el transporte, la…