Las organizaciones, conscientes de que el aumento del compromiso y el desarrollo de sus profesionales tienen un impacto directo en su ventaja competitiva, se han centrado durante la última década en crear e implementar una batería de nuevas iniciativas y prácticas de gestión de personas para, potencialmente, alcanzar mayores niveles de motivación, sentimiento de pertenencia y rendimiento de sus trabajadores.
Si hacemos una agrupación de este conjunto de políticas, se podrían dividir, partiendo del modelo de Kaplan y Norton 1, en las siguientes dimensiones:
• Por un lado, las que se han centrado en la perspectiva financiera: niveles retributivos base, ingreso variable ligado al desempeño individual y rendimiento colectivo, así como posibilidad de ser parte de la organización a través de opciones sobre acciones.
• En otras ocasiones, la estrategia…