DESDE el año 2001, todos los agostos, un ejército de caminantes, ciclistas y jinetes rodea el Moncayo. Es la Calcenada, un evento que comenzó siendo reivindicativo y que se ha convertido en una cita ineludible para los aficionados a las marchas de largo recorrido solo interrumpida por la pandemia del Covid. El recorrido completo supera los cien kilómetros y los dos mil metros de desnivel acumulado, y los participantes, vayan como vayan, tienen que cubrir la distancia en menos de 24 horas. Gracias a la popularidad que en poco tiempo alcanzó la Calcenada, se diseñó y marcó el sendero de gran recorrido GR-260 Calcenada. Vuelta al Moncayo, un sendero que a día de hoy, como puede leerse en la web de la Federación Aragonesa de Montañismo, está en mal estado…