PINILLA del Valle ha cobrado reciente protagonismo por sus yacimientos paleontológicos. Sin duda, esos manchones calizos en los que se refugiaron los neandertales merecen una visita. También colabora en hacer especial su paisaje la presencia del embalse de Pinilla, que cubre todo el centro del valle, o también la red de caminos rurales, ahora algunos recuperados, que cada día son más utilizados para unir a pie o bicicleta los apacibles pueblos que se asientan en las orillas del Lozoya.
Sin embargo, son pocos los que reparan en que, al lado mismo de los yacimientos, casi sobre ellos, y muy cerca también del pueblo, se alza una montaña compacta y con notable entidad, cuya vertiente norte, revestida de robledales y culminada por escarpes, puede ofrecer un buen día de montaña en…