LAS comarcas pirenaicas de el Ripollès, el Vallespir y el Conflent están separadas por la frontera desde el Tratado de los Pirineos pero se muestran como una sola unidad biogeográfica, paisajística, cultural y antropológica y, pese a la separación, la relación entre ambas comarcas ha sido siendo muy estrecha. Refugis del Torb da la oportunidad de andar los caminos utilizados desde tiempos remotos por los pastores de uno y otro lado de la cordillera, por los peregrinos que iban a Núria desde el pueblecito de Pi, y también por comerciantes, soldados, refugiados, contrabandistas y, por último, montañeros. Refugis del Torb enlaza lugares de gran tradición excursionista, como el valle de Coma de Vaca, el circo de Ulldeter, las Esquerdes de Rojà, el Pla Guillem, el Valle de Marialles, Mentet y…
