Teatro, diseño gráfico, arte, gastronomía, tecnología o publicidad. Seguro que cada uno tiene una historia, una idea, un invento capaz de transformar la realidad. Pero, sin la primera oportunidad, todo el gran esfuerzo y potencial que está detrás de la idea puede quedarse en la inercia e inacción. Sin la primera oportunidad es imposible demostrar el talento y adentrarse en el mundo profesional, convirtiendo la idea en la dedicación de toda una vida.
Los jóvenes talentos se despiertan cada día con la ilusión de encontrar «la» oportunidad para demostrar su proyecto ilusionante, pero, si nadie les hace caso, ¿cómo demostrar la creatividad que tienen? Parece que es un círculo vicioso. La vida es como una estación de trenes, donde el panel de los horarios está roto para siempre. Cada uno…
