La actual sociedad está rodeada de infinidad de estímulos e información. Las empresas, conscientes de ello, buscan diferenciar sus marcas y productos con el fin de captar la atención del consumidor. Para ello, resulta indispensable aprovechar al máximo todos los recursos y conceptos, como los materiales, que cumplen una función primordial a la hora de presentar un producto. El papel, en concreto, por sus características técnicas (fibras largas o cortas, resistencia al rasgado…), y también por su percepción visual, táctil, y por su composición, gana peso, relevancia e importancia en este ámbito.
El papel no es solo color, sino también textura. A un bourbon, por ejemplo, se le puede hacer un packaging con un gofrado de madera que vaya acorde con la historia de ese whisky. El mercado actual, con…
