Hacer publicidad es algo aparentemente simple. Se trata de dar a conocer algo. Un producto, un servicio, un mensaje. Un proceso básico de emisor-receptor. Todo lo demás son añadidos, refinamientos del proceso, matices del mismo fundamento. Antes, hacer publicidad era algo relativamente fácil porque la audiencia, los receptores, estaban reunidos en unos pocos lugares. Prensa, radio, televisión. Allí estaba todo el mundo. Las agencias de publicidad lo tenían fácil. Crear una publi, más o menos creativa, divertida o acertada para el público objetivo, buscar en qué medio de aquellos se concentraba, y con un poco de suerte todo salía bien. Hoy todo eso ha cambiado radicalmente. El spot, o la campaña en medios, sigue funcionando. Seguimos viendo anuncios en televisión, prensa o radio, pero los soportes, lugares y maneras donde…