EL RESTAURANTE SILO, EN EL BARRIO DE HACKNEY WICK, una zona al nordeste de Londres que los canales del Támesis y los grafitis dotan de un sugerente ambiente underground, presume de cumplir a rajatabla el lema cero desperdicio. Todo en el mobiliario y la decoración, absolutamente todo, desde la encimera, muebles, hasta las lámparas, los utensilios de cocina o los cubiertos del comensal, ha sido elaborado con material reciclado o reutilizado. Y, además, no genera basura, nada, absolutamente nada: adquieren todas las materias primas en recipientes reutilizables y los escasos residuos que quedan son naturales y, por lo tanto, compostables.
Sentado en su barra fabricada a partir de envases reciclados, saboreando un plato de calabaza ahumada con ricota y nuez o un champiñón melena de león con flor de allium,…
