EL BRUTALISMO, COMO DICE EL FOTÓGRAFO CARLOS TRASPADERNE (Logroño, 1983), siempre ha sido un estilo arquitectónico “con mala prensa” y la denominación, derivada del francés béton brut (hormigón en bruto), ha contribuido a ello. En los últimos tiempos, sin embargo, convive una cierta revalorización del movimiento, capaz de influir con su contundencia y la visión utópica que lo inspiró en nuevas obras arquitectónicas, con la demolición de alguno de sus mejores ejemplos.
Traspaderne ha recorrido media Europa para plasmar en imágenes estas construcciones, algunas conocidas y otras no, de ciudades grandes y pequeñas de España, Francia, Reino Unido, Italia, República Checa, Eslovaquia, Croacia, Austria y Luxemburgo. Y lo ha hecho volviendo, al menos técnicamente, a aquellos años entre los 50 y los 70, utilizando una Hasselblad 500 C/M de 1973,…