COMO UN ANUNCIO DEL OTOÑO, MANOLO VALDÉS (Valencia, 1942) ha presentado en la Place Vendôme, en el histórico distrito 1 parisino, seis colosales cabezas femeninas de rostro enigmático y aderezos naturales, inspiradas en maestros como Velázquez, Rembrandt, Matisse o Picasso: "Utilizar como tema el cuadro de otro no es nuevo, aunque en mi caso exagere...", arguye. Dedicadas a un modelo de mujer moderna y glamurosa, acorde con el entorno de lujosos hoteles, como el recién restaurado Ritz, boutiques o joyerías, y resueltas ex profeso en aluminio, hierro, bronce, acero corten o mármol a instancias de la galería Marlborough. En La doble imagen, Los aretes, en hierro azul brillante, La diadema, La doble imagen, La pamela y La mariposa, símbolo recurrente de belleza interior, predomina la horizontalidad: "Evidentemente, no podía competir…
