“NO TENGO UN PLAN ESPECíFICO”, decía Margot Robbie (Dalby, Australia, 1990) hace tres años. Sentada en un hotel de Nueva York, en plena promoción de Focus, su primera gran película, después de su imborrable debut en El lobo de Wall Street, que la colocaba en los carteles al mismo nivel que Will Smith. Con la misma sonrisa que hoy, tras una nominación al Oscar incluida y varios éxitos de por medio, no ha perdido, explicaba entonces que tenía una hoja de ruta, sí, pero nada “específica” según ella. “El plan siempre ha sido el mismo. Cuando tuve mi primera reunión con mis mánager [en Hollywood], me preguntaron qué tipo de carrera quería tener, y yo les respondí: ‘Quiero calidad, diversidad y longevidad”. Ese era su objetivo a largo plazo. Y…
