FUEUN DANDI sin pelos en la lengua, un tipo extravagante, visionario, disciplinado, escandaloso y puntiagudo, un prosista rebosante de talento, que en una ocasión se definió como homosexual, drogadicto, y genial. Escritor precoz, desde muy adolescente había comenzado a pergeñar historias para, como él mismo diría, paliar la soledad de su infancia. A los 18 años trabajaba en el New Yorker, y a los 21 publicó su primer relato, en 1946. Vinieron luego los años de sus viajes y residencia en Italia, Grecia y España. Durante la década de los 50 publicó insuperables entrevistas en Playboy, y terminó una novela deliciosa, “Desayuno en Tiffany’s” (1958). Con 23 años se editó “Otras voces, otros ámbitos”, una de las primeras obras que plantearon abiertamente el tema de la homosexualidad. Era sagaz, amable,…
