Hubo un tiempo en el que de las calles de Madrid colgaban más estrellas que en el cielo. El cartelista Francisco Fernández-Zarza, Jano, era el artista más prolífico de la ciudad: de Clark Gable a King Kong, suyos eran los trazos que adornaban las marquesinas de los cines madrileños, templos del ocio que vivieron su edad de oro en la década de los Setenta. Allí estuvo para retratarlo el fotógrafo Javier Campano (Madrid, 1950), autor de una docena de libros, entre ellos el imprescindible Última Sesión (This Side Up, 2025), donde, con el ojo puesto en esa cartelería efímera, se detiene ante cines de Lisboa, Tánger, Roma y, sobre todo, los de un Madrid setentero lleno de taxis negros, pantalones de campaña y parejas besándose a las que los niños…