Seguí haciendo después expediciones por Hispanoamérica, sur de Estados Unidos y por toda África, desde el Sahara y el Sahel hasta el Serengueti, el Kalahari y el Okavango, la última a las excavaciones de la Cuna de la Humanidad en Olduvai (Tanzania) en 2019, pero lo cierto es que con cada vez menor asiduidad, en buena parte debido a mis obligaciones periodísticas. Desde aquella última, Covid mediante, no había descolgado el viejo sombrero que, al principio como chambergo y luego como amuleto, siempre me ha acompañado.
He echado mucho de menos esos periplos y en mi cuenta en las redes, al presentarme, amén de como escritor y periodista, también como viajero aún, se añade que lo he ido dejando y no estaba dispuesto. Y no lo estoy y por eso,…