“Made in China” es una etiqueta que se ha transformado con los años. Antes, evocaba poca credibilidad o mala calidad; aho-ra, es considerada fuente de innovación y desarrollo. Este cambio de percepción también se ve en el mercado financiero. Los inversionistas internacionales buscan cada vez más que su portafolio tenga exposición a las grandes corporaciones tecnológicas con alcance global, como Tencent Holdings, Alibaba, TSMC, Xiaomi y Baidu, que compiten con las big tech estadounidenses, como Facebook, Microsoft, Amazon, Intel o Google.
Zhen Wei, director general de MSCI Research, dice que hay dos puntos de inflexión para entender el crecimiento del mercado financiero chino. Primero, su apertura al mundo a principios de la década de los 2000; y, por otro lado, la llegada de las empresas chinas más grandes a los…