Hay que ser honestos, cuando se trata de ir a la cama, el estilo es lo de menos. Si estás soltero, es meramente un asunto privado que a nadie más le debe importar. Si, por el contrario, tienes una pareja, ambos ya cuentan con una rutina con la que se sienten cómodos. No obstante, cada decisión sobre qué vestir trae consigo un mensaje oculto -a veces consciente, a veces subconsciente-y las prendas que utilizas para dormir no son ajenas a ello. Por lo tanto, nosotros desentrañaremos (de forma profesionalmente antiprofesional) qué quieres decir cuanto te vas a la cama.
EL BÓXER
Es una elección curiosa, pero los que entran a esta categoría pueden ser considerados como personas indecisas y, por naturaleza, poco prácticas. Y es que no hay ninguna situación…
