La operación de control de daños funcionó de manera veloz, eficaz e incluso elegante. El exgobernador de Florida y aspirante a la candidatura presidencial republicana, Jeb Bush (hermano del expresidente George), metió la pata al registrarse en el padrón electoral: marcó como raza “latino” en vez de “blanco”. Sólo era cuestión de corregir, pero los demócratas ya estaban afinando la puntería en su contra. “JAJAJA”, tuiteó su hijo @JebBushJr, el 6 de abril. “Vamos papá, parece que marcaste la opción incorrecta #LatinoHonorario”.
Así, el asunto quedó reducido a una broma, a un jugueteo que, por otro lado, confirmó una certeza que se hace mayor en cada proceso electoral: los latinos ganan peso político y no hay que hacerlos enojar gratuitamente. En su esfuerzo por obtener la postulación, Jeb Bush le…