: La píldora que permita dejar de hacer deporte no existe. Pero cada vez está más cerca. Lo sabe el biohacker Gonzalo Ruiz Utrilla, quien asegura que aunque todavía no ha llegado, hay algunas investigaciones muy parciales que trabajan en ello: “Los estudios recientes sostienen que cubrirían solo una mínima parte, ya que los efectos en la mejora de la salud, tanto psicológicos como sociales, que garantiza la práctica deportiva no los puede proporcionar un fármaco”. A fin de cuentas, el deporte es la terapia más potente para enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos neurológicos. Practicarlo de manera regular ayuda a bajar la tensión arterial, el colesterol o los triglicéridos, al tiempo que ejerce como antidepresivo porque es estimulante. Además, previene la sarcopenia, la osteoporosis, mejora la calidad del…