VIda Padre: ALEGRÍA Y COSA BUENA Al más puro estilo Martin Luther King, Toño Pérez (Casar de Cáceres, 1961) y José Polo (Cáceres, 1961) tenían un sueño: abrir un restaurante con diez mesas en Cáceres, la ‘ciudad feliz’. Lo hicieron a finales de 1986, veinteañeros ellos, sin mucho más conocimiento del sector de la restauración que su propio gusto personal como clientes, cincelado a base de visitar los mejores restaurantes y hoteles de España desde prácticamente su adolescencia. “Montamos Atrio porque nos encantaba ir a comer a restaurantes, nos parecía mágico lo que encontrábamos cuando íbamos de vacaciones a Londres, a París, a Roma… Lo relacionábamos con el bienestar, con la felicidad, con el cariño, el amor...”, dice José, sentado en el bar de Atrio, tomando un café mientras algunos…