Hermosa Beach, California, 1965. LeRoy Grannis, alias Granny, posa sobre una tabla empuñando su cámara. Ya es uno de los grandes fotógrafos del surf. Publica en las mejores revistas del sector: Surfer, Reef, Surfing Illustrated... aunque sigue empleado en la compañía de teléfonos Pacific Bell. Con ellos ha quedado esa mañana. Le van a retratar para la revista corporativa, pero el camarógrafo encargado no llega. ¿Solución? Que dispare John, el menor de sus cuatro hijos, que ese día le acompaña. El chaval tiene 9 años y hoy está convencido de que esa fue su primera foto. La tomó desde la arena. Por eso, su padre, surfero desde los 14, cabalga una ola matada cerca de la orilla para facilitar la labor. ¡Qué historión! Ser el autor del retrato del hombre…
