Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe”, dijo Pablo en su Carta a los Corintios (15, 17). La resurrección es el fundamento último de la fe cristiana, construida por completo sobre este sobrenatural episodio. Pablo, en esa misma misiva, escrita varios años antes que el Evangelio de Marcos, el más antiguo, menciona que Jesús, resucitado, se apareció a todos los apóstoles, a más de 500 discípulos, a Santiago y, finalmente, a él mismo. Lo curioso es que los posteriores evangelios, claramente orientados y dirigidos hacia este momento sublime, ofrecen relatos muy dispares sobre estas supuestas apariciones. Es más, Marcos no incluía ningún episodio de Jesús resucitado en su versión original, aunque en todas las versiones existentes en la actualidad aparezcan en los 12 últimos versículos de esta obra,…