En la comarca de Benavente y Los Valles, al norte de la provincia de Zamora, a ochenta kilómetros de la capital, a orillas del río Tera , el viajero-buscador de enigmas y misterios, de lo mágico y sagrado, encontrará uno de los templos románicos de la provincia más antiguos, vinculado al Camino de Santiago. Guarda entre su muros los códigos ocultos y mensajes secretos de los canteros del Medievo y es escenario, durante los equinoccios, de un prodigio en el que el arte y la fe, la naturaleza y el hombre, se dan la mano, reminiscencias de cultos ancestrales relacionados con la madre naturaleza. Un santuario erigido en una tierra marcada por lo mágico-sagrado desde tiempos remotos, como así lo demuestra el dolmen de Arrabalde, el Castro de Las Labradas,…
