Es cierto que cuando defines tu modelo de negocio debes hacerlo a tu gusto, es decir, el propósito de tu negocio, qué quieres vender, a quién, de qué forma, a través de qué canales, etc. Hasta ahí, todo claro, pero también es cierto que muchas de las estrategias que pondrás en marcha tendrán que tener en cuenta al mercado, a los clientes, a los proveedores, a los agentes sociales y también -no te olvides- a tus competidores.
Y, para ello, qué duda cabe, tienes que conocerlos a la perfección. Por eso, debes tener respuestas para, al menos, estas preguntas básicas sobre tu competencia:
¿Quiénes son tus competidores? Y a esta pregunta no vale con decir todos o ninguno. Tan mal es decir que no tienes competencia, porque seguro que si…