Las estrategias de coopetición, que han sido muy usadas por las empresas del sector tecnológico y por grandes compañías como Samsung y Sony o los fabricantes de automóviles Ford y Toyota, también puede ser puesta en práctica por pymes, como pequeños comercios, empresas del sector turístico o una startup recién llegadas al mercado.
Aunque hay evidencias de su aplicación en el ámbito empresarial a principios del siglo XX, no fue hasta casi finales, concretamente en 1996, cuando dos economistas, Adam M. Brandenburger y Barry Nalebuff, explicaron las claves de la coopetición a nivel teórico y sobre el papel, y plantearon una alternativa a la forma de hacer negocios tradicional, basada en la idea de que solamente se puede ganar más si otro pierde. En este caso, la cooperación, sin perder…