En 2010, Adrián Guerra se estrenaba como productor con Versus, su primera compañía, con una película, Buried, que acabó nominada a 10 premios Goya y obtuvo tres. La producción, en inglés, fue también un éxito de público. Costó solo tres millones de euros, pero recaudó más de 19 millones en las salas. Al año siguiente, en 2011, el joven productor fundaría lo que es su compañía actual, Nostromo Pictures. De momento, lleva nueve cintas producidas, seis de ellas en inglés y tres en español, todas enfocadas a los circuitos comerciales y el mercado internacional, algunas de ellas rodadas por directores no españoles y protagonizadas, en algunos casos, por estrellas de Hollywood como Robert de Niro, Sigourney Weaver, Sean Penn o John Cusack. El año pasado terminó dos películas: Palmeras en…
