“UNA CUARTA PELÍCULA nunca es fácil”, admite el productor Walter Parkes. A finales de los 90 él y su socia Laurie MacDonald compraron los derechos de una serie de cómics oscuros y fuera de circulación sobre agentes secretos, exquisitamente vestidos, que trabajaban para una fuerza policial antiextraterrestre. Después de tres películas de Men in Black con Will Smith y Tommy Lee Jones, el futuro de la franquicia parecía incierto; en algún momento se propuso una extraña cruza con 21 Jump Street. “Lo intentamos”, dice Parkes, pero “resultó ser imposible”.
Así que volvieron al pizarrón intergaláctico iniciando de cero para un spin-off y se pusieron a buscar un nuevo dúo que se vistiera con los icónicos trajes negros. “Son comedias de amigos”, explica Parkes. “La energía, timing y manera en que…
