El primer paso formal que di hacia mi transición, allá por el 2021, fue asistir a terapia con una “Especialista en Personas Trans” —ese título, por supuesto, se lo inventé yo, o mejor dicho, la parte de mí que necesitaba encontrar la respuesta más científica a su “situación”—. Si ella, que había estudiado tanto, me veía, podría finalmente decirme si yo en efecto era trans, o si solo me lo estaba inventando.
Cuando eres trans, el mundo entero está constantemente recordándote que lo que sea que eres es incorrecto, que no existe y lo estás eligiendo. Entonces, si lograba demostrar científicamente que, uno, sí lo era, y dos, no era una enfermedad y todo tenía una explicación evolutiva, o lo que fuera, entonces podría contraargumentar mejor siempre que alguien quisiera…
