Conforme pasan los años, la probabilidad de que vayas incrementando tus ingresos es muy alta. Con el tiempo pensamos cosas como “cuándo gane más podré comprarme más cosas”, “todo será más fácil”, “disfrutaré más”, etc. Y sí, debería de ser así, pero no siempre logramos administrar correctamente nuestro dinero y distinguir sabiamente entre cómo mejorar nuestra calidad de vida vs. el estilo de vida. Podría sonar confuso encontrar la diferencia entre las dos, pero una vez que nos adentramos en el tema, será mucho más fácil, y sobre todo, evitaremos caer en estas trampas de la vida adulta.
Empecemos por hacer las paces con el dinero, su finalidad y el objetivo que tiene en nuestra vida. Si te sientes culpable cada vez que gastas, o lo opuesto, gastas sin control…
