Reconoce Verónica Gómez de Liaño (Salamanca, 1996) que MasterChef 10, en el que quedó segunda, le ha cambiado la vida. Pero no fue el azar, sino ella misma, quien cogió las riendas. Modelo, periodista, creativa en publicidad, emprendedora, profesora de yoga..., tiró de valentía para hacer realidad su sueño: convertirse en cocinera. Hoy ejerce de chef privada sin restaurante: «Me permite hacer una semana un pop-up y estar implicada en él, y dedicar la siguiente, por ejemplo, a los contenidos en redes sociales».
Siempre en busca de la perfección, confiesa que hubo un tiempo en el que los temores la paralizaron. Pero ha madurado y ahora sabe que, aunque no puede apagarlos, sí dominarlos. Con su personalidad decidida, asegura que odia que la sitúen en un punto fijo, inamovible: «Soy…
