«No sé si enseñaré a mi hijo en las redes o no. Es una decisión difícil. Yo, tras años usándolas, sigo poniéndome nerviosa al publicar. A veces, pienso qué pasaría si, un día, de golpe, se borrara todo Instagram. ¿Qué haría la gente?» Los Ángeles. Beverly Hills. Diez de a mañana, en una casa moderna con toques vintage. Emma Roberts (Rhinebeck, Estados Unidos, 1991) se sienta en la silla de maquillaje, instalada en una habitación. Mientras la make-up artist da los toques finales a su (ya de por sí) casi perfecta piel, ella transmite su energía al resto del equipo y charla con todos de cachorritos, bebés, trucos de belleza... En cierto instante, su rostro se ilumina por completo mientras comparte un notición de manera espontánea: «Oooh, Mandy Moore también…