A Cósimo de Médici le debemos, entre otras cosas, ser el fundador de una dinastía excepcional de mecenas de las artes, cuyo legado aún perdura. Otro de los suyos, Fernando I, edificó la Villa Médici, símbolo de su poder también en Roma (además de en Florencia) y, en el s. XIX, Napoleón estableció aquí la Academia Francesa, por la que han pasado artistas como Ingres o Balthus. Ahora, el paisajista Bas Smets (que ha rediseñado los alrededores de Nôtre Dame), en colaboración con Pierre-Antoine Gatier, arquitecto de monumentos históricos, está remodelando el jardín de los limoneros. A la fiesta se ha unido Tectona, que presentará una colección de mobiliario ad hoc, diseñada por Muller Van Severen. A primera vista, los belgas no parecen tender puentes al hedonismo: sus objetos nacen…
